Buscar en este blog

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Mi bisabuelo paterno Marcos Dufour y su familia


Mi bisabuelo Marc Bertrand Dufour, oriundo de la zona sur de Francia, nació en 1833 en  Saint-Gardens, región de Occitania, departamento de Alto Garona

Al dia de hoy y a traves de la pagina familysearch pude reconstruir el arbol de mis ancestros DUFOUR originarios de esta zona de Francia. Con gran alegria encontre las actas de toda la familia y estoy en proceso de completar el arbol genelogico de esta rama fundamental de mis antepasados.

Lo que habia encontrado con anterioridad son documentos de la epoca en que mi bisabuelo  vivio en Argentina donde formo su familia.

Según consta en el registro del Archivo General de la Nacion Marc Dufour puede haber llegado solo el 27 de marzo de 1856 en el barco Constitución de había partido de Francia vía Montevideo

http://pasajeros.guiagenealogica.com/index.php?kas=bW9kdWxvPWRlYMTbHRhcyZvcGNpb249YmV0YXMmYnVzY2FyPW1hcmMlMjBkdWZvdXIma2Fuc2VtPXNlbSZfcGFnaV9wZz0xJmlkPTIyNTA1Nw==



Según el Censo Argentino de 1869  Marcos Dufour de 36 años (nacido en 1833), francés, casado, vivía en Sección Policía 03ª, Distrito Federal, Buenos Aires, Argentina con su mujer Antoinette Dufour (apellido de casada) de 25 años y su hija Victoria de 2 años nacida en Argentina. De profesión: Fondero o sea que tenía una fonda u hotel, dato que me confirmó mi prima Graciela Ines Calvo


El matrimonio Dufour Fromont con su hija Victoria vivían en la calle Artes N° 9, numeración que se contaba, como en la actualidad, a partir de la calle Rivadavia. Según el censo de 1869 también habitaba la fonda el personal de servicio del hotel

·         Gregorio Daugain, francés, dependiente, 21 años
·         Miguel Dustaud, francés, cocinero, 50 años
·         Pedro Dustaud, francés, dependiente, 14 años
·         Honorio Droquaire, francés, dependiente, 26 años
·         Antonio Matay, italiano, cocinero, 30 años
·         Juan Bautista Miguel, italiano, peón de cocina, 23 años
·         Bernardo Lareaud, francés, peón de cocina, 53 años
·         Mario Bergerot, francés, mucamo, 29 años
·         Paul Mondevin, dependiente, 21 años

Antoinette Fromont , esposa de Marcos Dufour, era hija de Charles Dominique Fromont Hugon y Suzanne Paysan-Mayet y había nacido el 30 de noviembre de 1844 en Lyon, Rhone, Francia.

De Antoinette Fromont pude encontrar el árbol con sus antecesores y supongo que solo ella emigró a Argentina ya que muchos de sus familiares siguen viviendo en Lyon, Francia.


No sé cómo se conocieron ni donde se casaron, pero lo que sí puedo decir es que en 1869 vivían juntos y tenían una hija de 2 años nacida en Argentina, según se desprende del Censo de 1869
Mi papá recuerda que este matrimonio tuvo tres hijos Victorina, Luisa y Gustavo, pero a través de www.familysearch.com  pude comprobar que tuvieron nueve hijos, a saber

  • ·Clementina Susana Gabriela, nacida el 12 de febrero de 1865 y bautizada el 9 de marzo de 1865
  • Gabriela Victorina Isabel, nacida el 8 de julio de 1868 y bautizada el 06 de octubre de 1868, supongo que es Victoria de dos años en el censo de 1869
  • Ana Alejandra, nacida el 26 de abril de 1870 y bautizada el 09 de mayo de 1870
  • Gustavo Marcos Pedro nacido el 23 de agosto de 1871 y bautizado el 13 de septiembre de 1871
  • Alejandro Pedro Pablo nacido el 29 de junio de 1873 y bautizado el 19 de septiembre de 1873
  • Juan María Carlos Gabriel nacido el 30 de mayo de 1875 y bautizado el 03 de octubre de 1875
  • Luisa Valentina Victorina nacida el 11 de noviembre de 1977 y bautizada el 19 de junio de 1878
  • María Dominga Paulina nacida el 13 de junio de 1879, bautizada el 14 de enero de 1880 y fallecida de siete meses el 19 de enero de 1880
  • Josefina Gregoria nacida en 1882, bautizada el 3 de septiembre de 1882 en la iglesia de San Miguel Arcangel, ciudad de Buenos Aires 


Todos los hijos fueron bautizados en San Miguel Arcángel, Distrito Federal, Argentina

De las actas de nacimiento puedo decir que la familia vivió en la Calle de las Artes (hoy Carlos Pellegrini) N°9 por lo menos desde el año 1865. En 1875 su domicilio era  Calle de Cuyo N°288 (hoy Sarmiento), en 1878 habitaban en Calle de las Artes N°108 y en 1880 vivían en la Calle Piedad N°912 (actual Bartolomé Mitre)

De los nueve hijos que tuvo la pareja es probable que algunos de ellos hayan muerto jóvenes y que los que llegaron a adultos fueron solo tres de los hermanos: Victorina, Luisa y Gustavo.

A continuación transcribo los recuerdos que dejó escritos mi papá con relación a la familia Dufour

Gustavo Marcos Pedro Dufour  (Mi abuelo paterno)




Nació el 23 de agosto de 1871. Bautizado en San Miguel Arcángel, Buenos Aires fueron sus padrinos Gustavo Dartigues, francés nacido en 1830, amigo de la familia y su hija Julia Dartigues, argentina nacida 1855.
Con estudios primarios completos, cursados en la Escuela Nº 4 del Consejo Escolar 1º “José Manuel Estrada”, que fue la primera escuela creada por Sarmiento en Buenos Aires. Originariamente se la llamó “Catedral al Norte”, está en la calle Reconquista al 400. A esta escuela concurrimos también mi hermano y yo.
Trabajó como empleado en una mercería muy importante “La Fama” (creo que estaba en Bartolomé Mitre y Maipú) hasta que se casó con Teresa Herminia Gervaso el 11 de julio de 1910. Una vez mudados a la calle Florida 589 se hizo cargo de la administración de la casa de modas hasta su fallecimiento debido a un cáncer a la vejiga el 22 de junio de 1926. Falleció en la casa de la calle Florida.
Fue un padre bondadoso, no muy comunicativo con los hijos, muy buen dibujante.“


Victorina Dufour de Solari:
Buena ama de casa, vivía en San Fernando casada con Carlos Solari empleado del correo que trabajaba en una construcción que estaba en esa época en la calle Victoria, ahora Hipólito Irigoyen, frente a la casa de gobierno. Tuvieron tres hijas. Las dos mayores murieron muy jóvenes de tuberculosis y solo conocí a la menor Irma porque empezó a trabajar en la casa Harrods y venía a comer a casa. Casada nunca más supimos nada de ella
Siendo chicos  algunos domingos los visitábamos en su  casa en San Fernando.


Luisa Dufour de Gagnoulet: 
Ama de casa casada con Esteban Gagnoulet. El matrimonio tuvo cuatro hijos Esteban, Marcos, Sara y Luisa. Con el único que estuvimos en contacto fue con el mayor Estebito, que como trabajaba a unas dos cuadras de casa de vez en cuando venía a visitarnos.
En el año 2003 quise ponerme en contacto con esta familia, pero los Gagnoulet que aparecen en la guía telefónica no están vinculados con esta rama de la familia.


Luisa Dufour y Esteban Gagnoulet (Foto de Graciela Ines Calvo)



Agrego finalmente parte de una carta escrita por Marcos Dufour supongo que a su hija Luisa. Vean la firma de la misma.



Nota de Monica
  • Carlos Solari es testigo en las actas de nacimiento de mi papá y de mi tío Marcos Juan (Coco)
Notas de Graciela Ines Calvo (nieta de Luisa Dufour)

  • Yo conocí a la rama de los Solari, mi mamá, me llevaba de visita a la casa de ellos en San Fernando
  • hola, Monica, sabes a que familia también frecuentábamos, con mi mama y mi tía, Sara, a los Dartigues. Vivian en la calle Pasteur al 300, en Capital, yo conocí a Gustavo el hijo mayor y las mellizas Julia y Amelia. Ellos tenían un día de recibo en el mes, (yo era chica tendría 6 años), era lindo, porque como yo era la mas chica me regalaban siempre algo para que tenga de recuerdo, y como el papá de ellas había sido joyero, tenia una joyería en la calle Florida, eran anillitos, aros, prendedores. Allí oí hablar de Herminia, que a veces iba a visitarlas. También conocí a Irma Solari, que estaba postrada en cama, porque había tenido un ataque de presión, y vivió varios años así. Su hija Maria Antonia, la cuidaba.
  • Mi abuela, me contó que su papá, tenia un hotel, y que en la época de la fiebre amarilla, había ayudado a mucha gente que estaba enferma. Los escondía en el hotel para que no se los llevaran y los dejaran morir.


viernes, 2 de noviembre de 2012

Cómo empecé este largo camino de rescatar del olvido a mis ancestros


En el año 2001 fue mi amiga Cristina Irigoyen, que hacía pocos días había sacado su nacionalidad italiana, la que me indujo a buscar la información para intentar obtener yo también esa ciudadanía. Fue un largo y sinuoso camino de buscar y encontrar datos, que hizo me interesara por las historias de la familia y culminó cuando me decidí a escribir este blog muchos años después. Conseguir las partidas de nacimiento, casamiento y defunción de mis familiares fue en paso muy interesante porque de en esos documentos se atesora una información increíble. Por ejemplo para los que nacieron antes de que se fundara en Registro Civil valen las actas de bautismo efectuadas en las iglesias y aportan datos de los padrinos. Las Actas de Defunción también son interesantes porque indican la causa de muerte de cada uno, dato importante para conocer posibles enfermedades genéticas.

Compartir con mis seres queridos la información que iba encontrando hizo que me interesara por diagramar el árbol genealógico de la familia y comencé escribiendo a los primos y familiares para que me enviaran datos. El árbol básico lo tenía preparado mi papá. En esta etapa Gonzalo, mi hijo, fue de gran ayuda para la informatización de los datos. Bajó un programa “Family Tree Maker 2005”, que es el que continúo utilizando hasta el día de hoy para agregar los datos  que sigo encontrando. Así comenzamos con Gonzalo a rellenar los datos que teníamos en el programa de la computadora. Esto fue mientras él vivió en Ituzaingo, años  2002 y 2003.

A fines de 2003 había muerto mi mamá y en 2005 falleció mi padre y fue en esa ocasión, revisando las cosas que habían dejado, que encontré en el escritorio de mi mamá dos biblioratos con cartas guardadas, que a su vez había guardado su padre y también su abuelo. Fue un hallazgo increíble y muy importante para todo lo que vino después. Hube de leer las cartas (No todas porque son muchas) y con ellas reviví las historias que transitaron y saqué mis conclusiones, muchas de las cuales van quedando plasmadas en el blog

La búsqueda continuó en Internet. El primer hallazgo fue el árbol genealógico de la familia Fidanza en el año 2005 que aportó muchos datos de la familia, aun cuando no estaba completa nuestra rama Fuschini, pero esa la conocía yo. El responsable de la página es Lucio Perez Calvo, pero actualmente esta dirección web fue dada de baja en Internet.

También gracias a Internet y a la página http://www.myheritage.es que compara los árboles genealógicos que tiene en su base de datos, pude contactarme con Mariano Etchegaray con quien compartimos ancestros en común en la rama de mi tatarabuela Elvira Rojas Valdés casada con Simón Fidanza Dery. Él me aportó datos muy importantes de esta rama de la familia, en particular de mi chozno Pedro Nolasco Rojas Argerich.

Hasta ese momento había obtenido muchos datos de la familia de mi mamá, pero de la familia Dufour (mi papá) poco y nada. Por suerte, tiempo despues, y también a través de My Heritage pude ubicar a una prima segunda con la que compartimos el bisabuelo Dufour, es decir que nuestros abuelos eran hermanos. Mi papá conocía la existencia de esa rama de la familia, y en los últimos años de su vida intentó contactarla sin resultados. A Graciela Inés Calvo la encontré por Facebook y fue un placer recibir noticias de ella, algunos recuerdos y hasta fotos. Espero que se anime a escribir algunas anécdotas para complementar las mías. De la familia de la esposa de mi bisabuelo Dufour, Antoniette Fromont, también encontré en My Heritage una larga rama de ascendentes que vivieron en Lyon, Francia y sus descendientes aun viven allí. 

La búsquela siguió lentamente y sin pausa los próximos años. La pagina www.familysearch.com fue otro importante aliado en la búsqueda de los ancestros. Es un trabajo tedioso buscar uno por uno a los integrantes del árbol genealógico, pero se obtienen muy buenos resultados, ya que este site es una base de datos mundial sobre las personas, que se comparte gratuitamente en la nube. En ella se pueden encontrar las actas de bautismo, nacimiento, casamiento, etc de muchas personas en el planeta. También hay datos muy interesantes de censos. Por ejemplo los censos realizados en Argentina en los años 1869 y 1895 son una joyita, ya que son nominales y aparecen las familias completas censadas con nombre y apellido y datos importantes como profesión, edad, lugar de nacimiento, etc de cada uno de ellos

Como ven el trabajo es arduo pero vale la pena. Me encanta poder compartir con todos lo que voy descubriendo y sobretodo rescatar del olvido las historias comunes de personas que dejarían de existir si no dejamos escrito quienes fueron. Además creo que es muy importante que esto quede escrito y al alcance de las generaciones futuras para que sepan de donde vinieron y se ocupen de continuar las historias.

Nunca me creí capaz de escribir como lo estoy haciendo. Tengo una mente estructuralmente matemática y siempre estuve lejos de las letras, pero me alegra haberme largado a hacerlo. Y con este blog me siento muy cómoda porque es descontracturado y desordenado y en él escribo lo que me viene a la mente

jueves, 1 de noviembre de 2012

¿ Qué fue de la bóveda Fuschini en el cementerio de Tandil ?


Cronología de los hechos

1892 - Giuseppe (José) Fuschini compró una bóveda en el cementerio de Tandil en el año1892.
En esa época los cementerios vendían las tumbas a perpetuidad, que en realidad significaba una posesión de 99 años.

Giuseppe falleció en 1898 y después de su muerte su esposa Blanca se trasladó a Buenos Aires donde falleció algunos años después. Todos sus hijos también vivían en Buenos Aires, por lo tanto supongo que la bóveda  quedó seguramente a cargo de familiares que vivían en Tandil. Recordemos que Eduardo Fidanza, hermano de Blanca, también vivía en Tandil y allí quedo su familia o parte de ella.

1938 - En el año 1938 los hijos de Giuseppe solicitan a la Municipalidad un certificado de posesión, que transcribo a continuación



Escudo Municipal




Certifico que según consta en el folio 119 del Registro de venta de solares de Bóvedas, actualmente en uso, el 24 de marzo de 1892 fue vendido a perpetuidad al Dr. Dn. José Fuschini en solar de bóveda designado con el número 230, en el plano del cementerio de esta ciudad

Tandil, enero 19 de 1938






                     Firma ilegible                                                                       Firma ilegible
                      SECRETARIO                                                           INTENDENTE MUNICIPAL





1942 - La documentación que tengo en mi poder muestra que en 1942 se efectuó una consulta al cementerio para averiguar el estado de la bóveda Fuschini, que obtuvo la siguiente respuesta




Tandil, noviembre 13 de 1942
Escudo Municipal



Sr.
D Carlos R. Saravi


                                   Por disposición del Sr. Intendente, tengo el agrado de dirigirme a Ud. en contestación a su consulta verbal, respecto a la bóveda del Dr. José Fuschini. Sobre este asunto infórmole, que el certificado que posee la familia Fuschini constituye suficiente título de propiedad. Si vive el adquiriente puede vendérsela, previa trasferencia que se efectúa en esta Municipalidad. Si ha fallecido, pueden venderla sus herederos, siempre que en la sucesión les haya sido adjudicada. En tal caso, tienen que registrar primero la transferencia a su favor.
                                   Los terrenos vendidos a “perpetuidad”, en los cementerios de este Partido, son por el término de noventa y nueve años, de manera que la bóveda que motiva su consulta, vence en marzo de 1991.
                                   Saludo a Ud. Atte.





                                                                                              Firma ilegible
                                                                                              SECRETARIO


Al dorso dice :


Estimado Samuel:
                                   Contesto tu carta del 5 del corriente y le acompaño una nota que me pasó la intendencia, en la que expresa todo lo referente a la cuestión Fuschini.
En la bóveda hay los siguientes cajones

Un cajón del Dr. Fuschini
Un cajón de roble (Babito)
Tres cajones de niños

Si hay interés de vender . . . . . . . sigue



1943 - En una carta escrita por Mario Fuschini Fidanza a su hermano José fechada en Buenos Aires el 25 de marzo de 1943 le escribe lo siguiente

“…. Pedro Agote y Emilia me hablaron para ir al Tandil a hacer arreglar la bóveda, pintarla, etc y después llevar a mamá en una urna. Probablemente iremos a fin del mes que viene por 3 o 4 días …….” . Creo que esto nunca se llevó a cabo.

1957 - En este año aproximadamente  Delia Rosa Fuschini (hija de José Octavio Fuschini) y su marido Alberto Forneris viajan a Tandil y en una una tarjeta postal a su padre dice:

“…. con rayitas blancas. Hay tres cajones chiquitos con terciopelo azul que se deshace al tocarlo (me dijo Alberto ya que él estuvo con los cajones), uno de “Antonio Zinny” que ya te dije y otros dos sin nombre pero se ven muy viejos.
El señor que cuidaba cree que el otro cajón grande es de un hijo del Dr José Fuschini ¿ de Babito?
Antes de venirme hablé con Teodelina, así que le llevaré buena información
Alberto hizo limpiar al máximo la bóveda, asi que quedó reluciente y compró un hermoso ramo de flores que colocamos. Le dio también al guardian una propina de 80 pesos que quedó el pobre loco de contento
………………………………………………….”

1991 - En Marzo de 1991, con motivo de que la familia entregó un cuadro de Giuseppe (José) Fuschini, pionero de la medicina en Tandil, al Museo del Fuerte, se hace una nueva consulta al cementerio con relación al solar que ocupa la bóveda Fuschini y se obtiene el siguiente informe verbal del Sr Martinez, empleado del cementerio de Tandil que se trancribe a continuación

Informe dado por el Sr. Martinez, empleado del Cementerio de Tandil, sobre la bóveda de la familia Fuschini.

15-12-1987  El Sr. Carlos Fidanza recibe el solar por ser el único heredero (según registros del Cementerio)

04-10-1988  El Sr. Carlos Fidanza lo transfiere al Sr. Baroni y Sra. Bajo el Recibo Nº 0042

03-1989       La bóveda pasa a poder de la Municipalidad y esta entrega al matrimonio Baroni un solar en otro sitio. (El empleado hace la observación, pues “no entiende” que si no habían pasado 99 años pudiera transferirse el solar)

La Municipalidad destina el solar a OSARIO GENERAL

No figura escrito el paradero de los restos que había adentro. Probablemente Carlos Fidanza lo sepa

Los empleados del Cementerio informan que cuando se constituyó en OSARIO GENERAL no había nada, por lo que se supone que Fidanza pudo haberlos transferido para otro lado.

Foto tomada por Delia Rosa Fuschini, nieta de Giuseppe, en una visita a Tandil


CONCLUSION
Giuseppe adquirió la bóveda en Tandil para reunir a todos sus hijos y familiares después de muertos. Las familias de origen italiano tienen muy arraigado en sus costumbres disponer de un solar donde se puedan enterrar a todos los miembros de la familia y es por eso que Giuseppe decidió efectuar la compra.
Pero las circunstancias no quisieron que la familia estuviera reunida, ya que sus hijos se mudaron a Buenos Aires y a otros puntos  de Argentina y el proyecto de Giuseppe se vio trunco por el hecho de que ninguno de sus hijos quedó viviendo en Tandil.  

miércoles, 24 de octubre de 2012

Mi abuela paterna Teresa Herminia Gervaso


Hoy 24 de octubre se cumplen 136 años del nacimiento de la Nonita, mi abuela paterna, y lo festejo contando su historia.
Teresa Herminia Gervaso tenía estudios primarios completos y fue una mujer inteligente y con mucha personalidad.
Hija mayor de Juan Gervaso y de María Capdevielle había nacido en Salto, Uruguay el 24 de octubre de 1876.  Su padre era italiano nacido en Brescia, Piamonte, de profesión orfebre y su madre era francesa de Sainte Marie, cerca de Burdeos, casados en Buenos Aires en la Parroquia de San Ignacio, el 23 de diciembre de 1875.

Herminia con 32 años, el día de su casamiento

En 1900, cuando muere su padre en Buenos Aires, la familia quedó en muy mala situación económica y como ella era la mayor de los hermanos, tuvo que salir a trabajar para mantener a su madre y 5 hermanos. Se empleó en la casa de modas Gardiol que funcionaba en la calle Florida 578 donde ingresó como vendedora y con el pasar del tiempo mejoró tanto su situación económica y su relación personal con la dueña  María Celina Gosset de Gardiol, que cuando la Sra quedó viuda y se retiró en 1913 más o menos, le compró la Casa de Modas.
En 1910, cuando tenia 32 años se casó con Gustavo Marcos Pedro Dufour de 40 años y tuvieron tres hijos
  • Gustavo Alberto (Vito) nacido el 24 de agosto de 1911 en Buenos Aires
  • Marcos Juan (Coco) nacido el 30 de enero de 1913 en Buenos Aires
  • Herminia Ester (Chicha) nacida el 22 de mayo de 1919 en Buenos Aires
En 1913 la Casa de Modas se mudó a Florida 589, casa de dos pisos. En el primero estaban los salones de venta y de prueba, el escritorio de su esposo Gustavo Dufour que llevaba la contabilidad del negocio, el taller en un patio techado con vidrios, un baño y al fondo un patio donde daban la cocina, un comedor de diario y una escalera que llevaba al entrepiso. El segundo piso estaba habitado por la familia Tenía siete habitaciones y un baño. La casa construida a fines del siglo XIX tenía ascensor, pese a ser antigua. En ella vivían Gustavo y Herminia con sus tres hijos y como en muchas familias de origen italiano, también la habitaban la madre de Herminia, sus hermanas Fedora, Aida y Palmira y el hermano menor Armando. El otro hermano varón, Roberto, vivía en Mendoza
Fedora la ayudaba en la atención a la clientela que en general eran personas de sociedad de buen pasar económico. (Un vestido costaba unos 180 pesos, un traje de novia costaba cerca de los 1000 pesos, mientras que una buena costurera podía ganar unos 120 pesos por mes).
En el taller había entre costureras y aprendidas unas quince personas, cantidad a la que había que agregar “la primera” que era la encargada de tomar las medidas y de las pruebas y el sastre que era hombre y que solo se ocupaba de los sacos de “tailleurs”. Las telas eran traídas desde Francia … brocatos ricamente bordados, sedas, etc (1)
La parte contable de la Casa de Modas era llevada por su esposo, pues el cobro debía hacerse con mucho tino dada la calidad de la clientela. Las familias pudientes de BsAs compraban allí la ropa con cuenta corriente y normalmente se enviaba una factura a fin de mes, porque no se podía pensar en cobrar contra entrega. En 1925 fallece su marido y es reemplazado en por el Sr. Imsand que no estaba en forma permanente en el negocio. Es probable que en este período entre 1925 y 1930 las cobranzas no se hicieran regularmente y además se sumó la crisis de 1929 que llevó a la quiebra a la casa de modas. Una vez cerrada la casa de modas, Herminia no volvió a trabajar y solo se ocupó de las tareas domésticas. Cuenta mi papá que era una especialista en disponer la ropa blanca ordenada en los roperos.
La familia (formada por Herminia, sus hijos, su mamá y sus hermanos) vivió en la casa de Florida 589 hasta mayo de 1930. Allí se casaron Fedora con Rafael Lassalle en 1928, siendo padrino de bodas el Intendente de Avellaneda Don Alberto Barceló.

Foto de familia sacada alrededor de 1947: abajo de izq a derecha Teresita (Teresa Roffo,esposa de Coco), Pelusa (Maria
Laura Dufour, hija de ambos), Chicha (Herminia Dufour, aun soltera), la Nonita y Vito (Gustabvo Alberto Dufour). Atras
Coco (Marcos Juan Dufour) y Anita (Ana Margarita Fuschini esposa de Vito)

A partir del cierre de la Casa de Modas, Rafael Lasalle se hizo cargo de la familia la que se mudo en mayo 1930 a un departamento en la Av. Mitre de Avellaneda a media cuadra de la plaza y posteriormente a un segundo piso en la calle Belgrano casi esquina Lavalle, también en Avellaneda.
Finalmente años después Herminia, sus hijos y el matrimonio Lasalle se fueron a vivir a “la Quinta” en City Bell mientras que su mamá María Capdevielle y sus hermanas Palmira y Aida lo hicieron a un departamento en la calle Lavalle al 300 entre San Martín y Reconquista (Edificio Loma Negra) donde vivieron hasta que falleció la primera.

La quinta se llamaba "Las Calas" porque eran estas flores las que
 abundaban en la Quinta. En la foto mi abuela Herminia y su hermana Palmira

“La Quinta” era un lote de cinco hectáreas y media ubicado en el camino General Belgrano en City Bell (hoy Gonnet) entre calles Mitre y Federico Lacroze que en un principio tenía solo una casa de madera con un dormitorio, comedor, baño y cocina y en el que posteriormente el matrimonio yugoslavo de José y Petrona con su hijo Josecito, que cuidaban el predio, construyeron una casa de mampostería con dos dormitorios, sala comedor, baño y cocina. A esta casa que llamábamos “La casa vieja” (2) fue a vivir la familia cuando se mudaron a La Quinta en 1933
En realidad esta propiedad era de Rafael Lasalle y su mujer Fedora, hermana de Herminia, pero en ella vivió siempre el mismo grupo familiar que nunca se desmembró. Es mas, creció porque también vivieron en la casa Coco, con su esposa Teresita y su hija Pelusa.
En 1936 se empezó a edificar la casa definitiva que se terminó cerca de 1940, una casa señorial de 400 metros cubiertos con galería. Tenía un gran comedor, un living donde se atesoraban los recuerdos traídos de los viajes de Fedora y Rafael, un jardín de invierno, habitaciones y dependencias varias. Aparte se construyó un gran garage  y depósito. Tenía un tanque australiano que servía de piscina y un molino que en un principio daba agua a la vivienda.

Mi tía Chicha y yo en el tanque australiano. Al fondo se ve la casa terminada en 1940 - Foto de 1950 aproximadamente
La Nonita (3) vivió en esa casa hasta que falleció a los 93 años en 1970. Fueron 30 años en los que la casa cambió de habitantes, ya que algunos murieron y otros se agregaron. El primero en fallecer fue Rafael que era el sostén de la familia y eso obligó a vender parte de los terrenos de alrededor de la casa. De esa manera el barrio se fue poblando con nuevos vecinos. Finalmente la propiedad quedó reducida a una manzana con la casa en el centro del terreno y se accedía por la actual calle  486 que topaba en el portón de ingreso. 


La familia en la galería de la casa Aproximadamente 1960
(de izquierda a derecha Palmira, Chicha con Oscar en la falda, Cacho, Marta (hermana de Cacho) 
Anita con Gustavo en la falda, parado Coco , Monica y Patricia, Pelusa, atrás Chiquita
(hermana de Cacho), Teresita, la Nonita y de espaldas probablemente Aida)


Como dije los habitantes de la casa fueron mutando, se agregaron algunos, pero el grupo original vivió allí hasta que cada uno partió a su morada definitiva. Así fueron falleciendo Fedora, Aida, Palmira y la última de esta generación fue Herminia en 1970. Pero la casa también se nutrió de gente joven ya que la familia de Coco, su mujer Teresita y su hija Pelusa vivió allí muchos años, hasta que se mudaron a Quilmes. Y allí también vivió Chicha cuando formó su familia con mi tío Cacho (Oscar Lapalma) y sus hijos Oscarcito y Cecilia. La casa (4) fue habitada hasta hace pocos años por mis primos Oscar y Cecilia. 

Notas de Mónica:
(1)     En oportunidad de visitar La Quinta, siendo ya más grande, recuerdo que encontraron muchas de esas telas en un ropero, apolilladas y deshechas por el paso del tiempo.  Aida era quien guardaba todo y había muerto un tiempo antes.
(2)     De chicos pasábamos las fiestas en La Quinta y nos tocaba dormir en “la Casa Vieja”. Es más, mi hermano Gustavo nació alli un 23 de diciembre, ya que se le adelantó el parto a mi mamá
(3)     Nosotros la llamábamos Nonita y la recuerdo ya viejita, con el pelo bien blanco, pero siempre una linda mujer
(4)     Hace pocos días pasé por La Quinta, que ahora pertenece a otros dueños, y pude ver que aun conservan el molino, pero que levantaron el tanque australiano y construyeron una pileta, La casa fue ampliada, pero de afuera mantiene su majestuosidad, aun cuando está un poco deteriorada …. Me trajo muchos recuerdos
(5)   Pude contar esta historia gracias a que mi papá dejó escritas sus memorias y la pucha ...Qué memoria que tenía  !!!

lunes, 22 de octubre de 2012

CONCLUSIONES . . . en una tarde de lluvia


Hoy quiero hablar de algunas conclusiones que saqué en mi viaje a Buenos Aires para festejar el cumpleaños 90 de mi tía Negra
Fue un encuentro con muchas generaciones de la familia, y aunque muchos no pudieron ir al festejo por diversas razones (distancia, obligaciones, etc), la familia entera estuvo allí. La Negra representa la unión de la familia, aprehendida de sus mayores y compartida con mi mamá y no sé si es por su ubicación geográfica, porque mi tía vive en pleno centro de BsAs, o por su personalidad filantrópica o por ambas, logró juntar las personas más diversas que conforman nuestra familia. Somos una familia desparramada en el mapa … muy distintos los unos a los otros, y nos hemos criado libres de elegir nuestro destino. Eso hizo que cada uno eligiera un lugar donde vivir, y como vivir, pioneros en eso de trasladarse y reinventar una nueva vida. Así lo hizo mi bisabuelo, descendiente de una familia de médicos, emigrando de Italia e instalándose en el poblado que era Tandil de 1864 para ejercer su profesión de medico y ayudar a los demás. También lo hizo mi abuelo, que pertenecía a una familia acomodada de Buenos Aires, cuando compró con sus ahorros un campo en Villa Mercedes San Luis para iniciar una nueva vida con su familia y trabajar como ingeniero en mejorar la infraestructura de riego de la Provincia de San Luis. También mis padres cuando dejaron Buenos Aires por un mejor destino en San Juan y nosotros mismos que sin darnos cuenta elegimos un mejor futuro a quedarnos en nuestro lugar.
Un amigo hizo la siguiente reflexión que hago mía, y que fue el pensamiento de mis padres y de mis abuelos

“Human nature will not flourish, any more than a potato, if it be planted and replanted, for too long a series of generations, in the same worn-out soil. My children have had other birthplaces, and, so far as their fortunes may be within my control, shall strike their roots into unaccustomed earth.”
                 Nathaniel Hawthorne (1804-1864)


Quiero también compartir hoy otra conclusión que saqué en este viaje
No podemos forzar a nuestros hijos a formar parte de esta familia. Ellos deben decidir si se agregan o no y lo importante es dejarles como legado las historias de los ancestros que fueron personas normales, inteligentes y probas. De ahí la importancia de escribir en este blog lo que voy descubriendo de cada uno de ellos, para que en un futuro sean nuestros hijos los que encuentren, lean, valoren y tomen su decisión de pertenecer o no a esta familia.  
Es razonable que las personas mayores quieran contar sus historias a sus nietos, pero esto solo sucederá si son esos nietos los que se interesan en las historias y no por una imposición de los mayores. Creo que a mi me cayó la ficha y es por eso que estoy rescatando del olvido tantas y tantas historias de vida que recién hoy valoro y que fue lo que mi mamá pregonó siempre y en silencio … valorar a la familia.
Espero que sirva como puntapié inicial de muchas historias mas …

martes, 16 de octubre de 2012

Recuerdos de la infancia de mi padre Gustavo Dufour en la calle Florida


Hoy publico parte de las memorias de mi papá escritas alrededor de 1998. Evoca su infancia viviendo en la calle Florida de Buenos Aires y escribe sus recuerdos de cómo era esa calle emblemática a principio del siglo XX.

"Viví en la calle Florida 589 desde el año 1913 o 1914 hasta 1930, y lo que sigue es lo que recuerdo de los comercios establecidos, de las casa de particulares y de los sucesos ocurridos en esa calle durante ese periodo y lo hago para cumplir con el pedido de mis hijos y nietos.

HISTORIA       La actual calle Florida nace el sábado 11 de junio de 1580, cuando Juan de Garay declara fundada a la ciudad “Ciudad de la Santísima Trinidad del Puerto de Santa María de Buenos Ayres”. Desde 1744 recibe el nombre de “San José” y comunicaba la Plaza Mayor con el Bajo Retiro. Desde aproximadamente el año 1800 se la conocía popularmente como “Calle del Correo” y más familiarmente como calle “Del Empedrado” y  se la conoció como “Florida”, cuando este nombre le fue impuesto por el gobierno del Directorio a fines de 1814 para conmemorar el triunfo alcanzado por las tropas del general José  Antonio Alvarez de Arenales sobre los realistas, el 25 de mayo de ese año en el pueblo de La Florida ubicado en el Alto Perú. Desde entonces y salvo algunos años en que por decisión de Rosas se la llamó “Perú” en 1845, siempre siguió siendo “del Empedrado”. En 1856 y bajo la presidencia de Urquiza, se le restituyó el nombre que hoy ostenta.
  

RECUERDO       Si bien la  calle Florida  tiene este nombre desde la calle Rivadavia hacia el norte, para mí también forma parte de ella el tramo comprendido entre Rivadavia y Avenida Mayo, que lleva el nombre de Perú.

Perú entre Rivadavia y Avenida de Mayo.
Vereda este. Había un solo edificio ocupado por la tienda Gath & Chaves, antes de mudarse a su edificio propio de Florida esquina Cangallo (hoy  Pte. Perón). Según contaba mi padre y no tengo ninguna prueba de lo que voy a decir, cuando el edificio quedó desocupado salió a remate con una base de  1.000.000 de pesos  y el que lo adquirió ofertó un peso más, es decir lo compró por  1.000.001  pesos. Aerolíneas Argentinas tiene actual mente sus oficinas en ese edificio, compartiéndolo con la confitería London Grill que ocupa la esquina de Avda. de Mayo.          
Vereda oeste.  De esta vereda sólo recuerdo a la joyería y relojería “Escasany’, que estaba en la esquina de Florida con Rivadavia. Para ciertas épocas del año obsequiaba a los compradores unos pequeños libros de unos   5x7 cm, con hojas de papel biblia, que tenían por tema “El Quijote de la Mancha”. Para  otras épocas regalaba a los compradores un dije de metal, en que la calidad del metal mejoraba de acuerdo al importe de la compra. El dije era conocido con el nombre de “Billiken” y creo que era una reproducción de Buda.

Florida entre Rivadavia y Bartolomé Mitre.
Vereda este. Esta vereda estaba cortada por la construcción de la llamada Diagonal Norte, cuyo primer y único tramo construido hasta esa fecha era el comprendido entre San Martín y Florida. Estaban a la vista partes de los edificios tirados abajo por la apertura de la diagonal. Justo al lado de la demolición y sobre Florida, estaba la entrada del “Hotel Palace”, hotel de categoría, actualmente desaparecido.
Al lado estaba la joyería y relojería del Sr. Dartigues, francés y hombre de edad, amigo de mi padre. No recuerdo el destino de los restantes edificios hasta llegar a Rivadavia. Entre la diagonal y Bartolomé Mitre quedó un solar triangular donde se levantó el actual edificio del Banco de Boston, con una impresionante puerta de entrada de bronce, por su tamaño. El edificio fue inaugurado en noviembre de 1924, con la presencia del presidente Marcelo Torcuato de Alvear.


Diagonal Norte y Florida El edificio que se ve es el Banco de Boston

Vereda Oeste. Es muy poco lo que recuerdo de los edificios existentes sobre esta vereda,  posiblemente la platería de  Mappin & Webb, pero lo que sí recuerdo, por haber estado algunas veces en ese local es el restorán “Sportman”, ubicado en la esquina con Bartolomé Mitre que tenía sobre la pared oeste y a una cierta altura, una pantalla para proyectar películas.

 Florida entre Bartolomé Mitre y Cangallo.
 Vereda este. En la esquina de Bartolomé Mitre estuvo en una época la tapicería de “Los Gobelinos”, que luego se mudó a mitad de la cuadra, con venta de alfombras y telas para tapizados y cortinas. Los edificios de esta cuadra quedaban opacados por el de la “Galería Guemes, en su momento el edificio más alto de Sudamérica.
La parte central de la galería es un pasaje que va de Florida a San Martín. Los locales que daban sobre Florida estaban ocupados por la casa “Tow”, especializada en la venta de ropa para hombres. En el subsuelo de la galería había un teatro donde a veces se representaban obras bastante picarescas.
Actualmente, en el centro del pasaje, han permitido la instalación de quioscos que lo afean.
Vereda oeste. La esquina de Bartolomé Mitre estaba ocupada por una tienda muy importante “James Smart”, que tuvo que mudarse cuando se continuó la diagonal norte, a su local propio, Florida esquina Lavalle. Uno de los locales que seguían fue ocupado por la óptica ”Griensu”, antes en Florida entre  Sarmiento y Corrientes, negocio donde compramos, allá por los años veinte, nuestra segunda máquina fotográfica, una Kodak tipo cajón que sacaba fotografías de  6x9 cm. Se la  conseguía adquiriendo diez rollos de película, que costaban diez pesos. Con ella sacamos muchísimas fotografías. Casi a mitad de cuadra estaba la confitería “L’Aiglon”, famosa para nosotros porque nos compraban las “yemitas”, bombones de huevo recubierto con caramelo y para la familia los “vol au vent”, unos cilindros de hojaldre rellenos con ostra en un agujero central, cerrado por un copete de hojaldre. El primer piso de esa confitería tenía una importante abertura central que transformaba al piso en una pista circular, donde se patinaba fines del siglo XIX. Posteriormente en esa ubicación, se instaló la confitería “Boston” y en el primer piso se instalaron pistas de bowling y mesas de billar. Cuando cursaba los últimos años de la Escuela Industrial Otto Krause, era el lugar obligado para concurrir con compañeros, los sábados por la noche, para jugar al bowling y al billar. La farra se terminaba yendo al muy concurrido restorán  “Corrientes 11”, ya en la madrugada, a comer puchero de gallina. Seguía hasta la esquina el local ocupado por la tienda Gath & Chaves, edificio construido copiando arquitectura de las grandes tiendas  francesas.   


la calle Florida vista desde el balcón de la casa de mi padre Aprox 1928
                                                                           

Florida entre Cangallo (Hoy Pte Perón) y Sarmiento.
Vereda este.  De esta vereda es poco lo que recuerdo, sólo el café Paulista, muy concurrido por las tardes por familias que venían al centro para hacer compras. A mitad de cuadra estaba la óptica “Mandel”, que recuerdo, porque ahí comprábamos, como podría decir, unas formas japonesas de papel, que puestas en el agua se hinchaban y al desplegarse mostraban bellísimas flores.
Vereda oeste.  En la esquina de Cangallo (hoy Pte. Perón) estaba el anexo de la tienda Gath & Chaves, luego venía el local de la casa de óptica y fotografía de Lutz Ferrando, aun existente, que primitivamente fue “Lutz y Schultz”. La Sra. de Schlutz era clienta de casa y cuando venía para las pruebas, si era invierno, dentro del manchón traía dos diminutos perritos. Cuando esto ocurría nos llamaban para que los  viéramos. Uno de los locales de esta vereda estaba ocupado por el “Bazar Francés”, donde se podía adquirir juegos de mesa de porcelana de Limoges  en que el número de piezas quedaba determinado por las necesidades del comprador.
    
Florida entre Sarmiento y Corrientes.
Vereda este.    En esa esquina y aun lo está actualmente, se encuentra la farmacia Franco Inglesa, originariamente de Badaracco y Bardin. A mitad de cuadra estaba el edificio del diario La Nación con frente estilo español; para los talleres se entraba por San Martín. No sé cual es su actual destino desde que todo el diario se mudó a su nuevo edificio de Bouchard 557. Seguían negocios que no recuerdo de quien eran hasta llegar cerca de Corrientes, donde ahora pienso que hay una librería, pero que cuando éramos chicos estaba la firma Bullrich. La entrada por Florida era estrecha y luego el local se ensanchaba sobre San Martín formando una L. Como la firma estaba dedicada a la venta y remate de animales, en la parte estrecha del local estaban en exhibición los vacunos en venta y me acuerdo de que, aunque parezca mentira, cuando se entraba por Florida se lo hacía casi rozando el anca del primer  animal. Cuando la firma se mudó a su local sobre la avenida Leandro N. Alem (ahora Avda. Alvear), se construyó en ese terreno el cine Florida actualmente desaparecido.
Durante las tardes, en esta esquina de Corrientes, vendía un diario “La Unión” un señor bastante bajo con galera, seguramente alemán por la forma en que voceaba el periódico. Durante las noches de verano, en la azotea del edificio de esta esquina ponían una pantalla en que se proyectaban los dibujos que sobre temas políticos hacía Ramón Columba, cuya otra ocupación era ser taquígrafo del Congreso. Las proyecciones eran vistas por el público que se ubicaba en la esquina diagonalmente opuesta.
Vereda oeste.  En la esquina había una importante tienda “A la Ciudad de Méjico”, actualmente desaparecida y a mitad de cuadra una muy conocida librería “El Ateneo”, que aun existe, una institución entre las librerías de Buenos Aires. En la esquina de Corrientes estaba la casa “Mayorga que se dedicaba a vender artículos de cuero. En el piso de arriba estuvo un tiempo el “Círculo Italiano”.     

Florida entre Corrientes y Lavalle.
Vereda este.   En la esquina hoy desaparecida de Corrientes debido a la ampliación de la calle, estaba el bar de “Girard”, un francés de cara sonrosada y siempre sonriente que atendía a clientes en su mayor parte de la sociedad porteña. Muchos domingos por la tarde nuestro padre nos llevaba a tomar una bebida que a nosotros nos parecía extraordinaria, simplemente porque el borde del vaso traía como una cinta de azúcar, que teníamos que lamer. En ese día también venían pescadores ambulantes, que en esa época llevaban dos canastas, una a cada lado de un palo que llevaban sobre un hombro. Traían ostras que abrían para los clientes que las comían con champaña. A mitad de cuadra y hacia  1930, tuvo sus oficinas un diario conservador “La Fronda” muy combativo, hace tiempo desaparecido. Ya más cerca de Lavalle estaban las oficinas de una compañía “Delfino”, vinculada a compañías de navegación alemanas a la que pertenecían los “Cap” (Cap Arcona, Cap Polonio, etc). En la esquina con Lavalle estaba la casa Max Glucksman, una de las primeras firmas que se ocuparon de la fotografía y el cine, firma que hace mucho tiempo que desapareció y en ese terreno levantó su edificio propio la tienda “James Smart”, cuando la prolongación de la diagonal norte exigió la demolición del edificio que esta tienda ocupaba en la esquina de Florida con Bartolomé Mitre. En los pisos superiores había, o todavía hay, un hotel con entrada por la calle Lavalle.                                                                                                
Vereda oeste.   Esta  esquina  de  Corrientes  servía  de  platea  para ver los dibujos políticos que Ramón Columba proyectaba, durante la época de verano, en la pantalla que estaba en la azotea del edificio diametralmente opuesto. Muy cerca de esta esquina existió un negocio donde se vendieron los primeros receptores de radio con válvulas, los “Radiola”. Estos receptores trabajaban con teléfonos y uno de ellos fue el primero que llegó a casa, adquirido por la señora de Gardiol, que hacía unos años que debido a su parálisis total estaba en casa, donde vivió hasta su fallecimiento en 1925. El siguiente edificio importante de la cuadra estaba casi en la mitad y originariamente perteneció a una familia de la sociedad porteña, creo que de apellido Rocha, que se lo vendió a la Sociedad Rural, que aun en la actualidad tiene su cede allí. A esta casa seguía el local del “Richmond de Florida”, que aun debe tener en el subsuelo las primeras canchas de bowling  de la Argentina. A este bar nos llevaba nuestro padre algunos domingos a ver jugar a las bochas. Entre los negocios que seguían hasta la esquina, sólo recuerdo una platería muy importante, “Walser Wald”.

Florida entre Lavalle y Tucumán.
Vereda este.   En la esquina de Lavalle estaba y esta la farmacia “Murray”, seguían unas casas particulares y luego un pequeño negocio de venta de tabaco de un señor Gorlero, ciertos días a última hora de la tarde, se reunían dos o tres señores, entre los cuales estaba mi padre, a charlar. Después de algunos negocios seguía la ampliación del Jockey Club, donde estaba la biblioteca y la pinacoteca y luego el edificio principal, con una planta en forma de L porque el club también tenía entrada por Tucumán. 


Jockey Club


Había después dos casas simétricas, en la pegada al Club vivía un abogado solterón Carlos Carlés, hermano de Manuel Carlés creador de la Liga Patriótica Argentina, creada para luchar contra las organizaciones obreras y en la otra, la ubicada mas cerca de Tucumán, Florida 589, vivíamos nosotros. Estas casas no tenían planta baja, ésta estaba ocupada por  negocios, debajo de nuestra casa estaba una compañía “Kardex”, especializada en la venta de archivadores y ficheros. La que estaba debajo de la casa ocupada por Dr. Carlés tuvo diferentes destinos. El negocio de la planta baja de la esquina de Tucumán tuvo diferentes destinos de los cuales tengo el recuerdo de cuando fue ocupado por la “Granja Blanca”, negocio para la venta de productos lácteos, porque tenía en la vidriera una estatua de Bartolome Mitré tamaño natural, hecha posiblemente de manteca y porque vendían un dulce de leche achocolatado riquísimo. En la planta alta vivía un traductor público nacional Señor Zoppi.
Vereda oeste    En  la planta baja  del edificio de la esquina de Lavalle, había una compañía italiana de vapores de pasajeros, con una vidriera sobre Lavalle donde exponía uno de sus barcos en una maquette de unos dos metros de largo. En uno de los pisos superiores estaba la compañía “Pekham”, dedicada a vender elementos para construir receptores,  lo que era muy común en esa época. Hacia 1930 tuvo sus oficinas la Liga Patriótica Argentina. Posteriormente todos los pisos del edificio fueron ocupados por la Dirección de Ingenieros del Ministerio de Guerra. Seguía una casa ocupada por unos señores “Chandler y Zuretti” fotógrafos. Y luego otra cuya planta baja tuvo muchos ocupantes. Recuerdo que ahí se exhibió un modelo de automóvil, no recuerdo si Hispano Suiza o Isotta Fraschini. También en ese local se exhibió la primera lavadora de ropa mecánica. En el piso superior vivía una familia Fourcade o Lafourcade. Venía después la casa de la familia Pujol y luego en un primer piso la del Dr. Castex. La entrada de este edificio esta flanqueada por dos locales uno ocupado por la mueblería Glaser y el otro no recuerdo por quién. En la planta baja de la casa siguiente Florida 578, estuvo la casa de modas de la Sra. Gardiol, en la que mi madre fue vendedora. Cuando a la muerte del Sr. Gardiol mi madre se hizo cargo del negocio y lo mudó a Florida 589, la casa fue ocupada por unos franceses que vendían telas para cortinas. En el piso superior se instaló la sastrería de Fiordalisi. Hasta que llegó esta familia que tenía dos hijos prácticamente de la edad nuestra, puedo decir que fuimos los únicos niños de la zona. En el local que seguía había en planta baja una casa dedicada a vender adornos y muebles y en la alta la sastrería de Risso.  En el edificio esquina Tucumán, había en la planta baja una tienda y los pisos los ocupaba una familia Barrios. 

Florida entre Tucumán y Viamonte
Vereda este.    En   la   planta  baja  del   edificio  esquina   de Tucumán había un negocio de un Sr. Cabo que vendía corsés y fajas, cosas que las damas usaban en aquella época. Los pisos superiores estaban ocupados por la familia de Don Bernardo de Irigoyen, abogado y político con vasta trayectoria en el país. Seguían uno o dos negocios y luego, dentro de la línea de edificación la galería de Franz van Riel, artista y fotógrafo que tenía una galería para la exposición de cuadros. Había negocios a ambos lados de la entrada a la exposición; uno de ellos era el local de ventas de los automóviles Hudson y Essex y otros eran ocupados en forma temporaria. En uno de ellos se exhibió por primera vez el Ford con palanca al piso. Volviendo a la línea de edificación había una antigua casa de un sastre, Sr. Segre, luego una peluquería para damas de un francés Sr. Bohr, cuyo hijo fue compañero mío en el Colegio Francés. Posteriormente esta familia volvió a Francia. En la esquina de Viamonte había una casa particular.
Vereda oeste.  En la planta baja del edificio de la esquina estuvo la confitería Blas Mango, que luego se mudó a  Florida al 800. Ocupó el local un negocio que vendía los habanos Partagás. En el piso superior vivía una familia. La casa de al lado era un negocio para venta de cigarrillos Abdullah, cuyo frente era una copia de uno de la Exposición de Arte Decorativo que tuvo lugar en París en el año 1925. La casa que seguía era de una familia Basavilbaso y las malas lenguas decían que una hija de se había escapado con el chofer. Este edificio tenía un local en planta baja ocupado por la farmacia Brancato, que se hizo famosa vendiendo la “gomina”, fijador para el cabello hecho con goma tragacanto. Seguían unos negocios y hacia mitad de cuadra tuvo sus oficinas el Automóvil Club Argentino en un primer piso. Este club, allá por los años 20 o 30, organizaba la carrera para autos Buenos Aires-Córdoba en cuatro etapas: Buenos Aires-Rosario, Rosario-Córdoba y vuelta con las mismas etapas. Esta distribución de etapas permite deducir la bondad del camino pues ahora ese trayecto se realiza en horas. Los días anteriores a la carrera eran interesantísimos  para  nosotros  porque  podíamos ver a todos los coches que la correrían pues  tenían que venir para su homologación. En los locales que seguían estuvo la firma que vendía los coches Franklin que se caracterizaban por tener refrigeración por aire. En otro local se vendían los Chrysler, en esa época modelos 70 e Imperial 80. En la esquina con Viamonte había una casa de familia."